05/2003 - Alemania, Berlín

Viaje a Berlín de 8 días visitando el Edificio del Parlamento (Reichstag), el parque Tiergarten, la Iglesia de San Nicolás (Nikolaikirche), el río Spree, el antiguo puerto (Historicher Hafen Berlin), Nueva Sinagoga (Neue Synagoge),  el Museo Judío, Check Point Charlie, el Muro de Berlín, Alexanderplatz , Torre de Televisión, Iglesia de Santa María (Marienkirche), Ayuntamiento Rojo ( Rothes Rathaus), Fuente de Neptuno (Neptunbrunnen), las estatuas de Marx y Engels, la Catedral de Berlín (Berliner Dom), Museo Altes, Isla de los Museos, Bodenmuseum, Charlottenburg, el Museo Egipcio, el Museo de Pérgamo (Pergamonmuseum), la Puerta de Brandenburgo, la Casa de la Cultura, Columna de la Victoria (Siegessaule), Estatua de la Victoria (Goldelse), Estatua de la Fortuna, estatua al Gran Elector, Filarmónica (Philharmonie), Gemäldegalerie, Potsdamer Platz, Sony Center, Centro Administrativo Daimler- Benz, cine IMAX , Unter den Linden, La Catedral Francesa (Französischer Dom), Catedral alemana (Deutscher Dom), Zeughaus, Quartier 206, Quartier 207, Almacenes La Fayette , Kaiser -Wilhelm- Gedachtniskirke , Teatro Des Westens, Palacio Kantdreieck, Europa-Center, Potsdam, Parque Sanssouci, Charlottenhof, Palacio Nuevo (Neues Palais), Orangerie, Neu Kammen, Casa de Té (Chinesisches Teehaus).

Berlín es una ciudad … joven! Es toda una obra en construcción.

Están construyendo en todas las partes de la ciudad y de todo: el nuevo Parlamento, la nueva Estación de Tren, nuevos centros comerciales, nuevos y futuristas edificios. Además están restaurando una gran cantidad de monumentos, museos (por ello, no visitables actualmente) y palacios, mayormente situados en el ex Berlín del Este.

Y es justamente en esta parte de Berlín donde todavía son visibles las cicatrices dejadas por el antiguo régimen.

Berlín es una ciudad rodeada de verde.  Con inmensos parques, el parque central Tiergarten es gigante, hay numerosos jardines públicos y larguísimas calles siempre arboladas. Las carreteras son muy amplias y los carriles de bici están pintados en las aceras.

El emblema de Berlín es el oso y muchos comercios lo venden en todas las medidas, sobre todo en el antiguo barrio de San Nicolás (Nicholas o Nikolaiviertel), uno de los barrios más antiguos de Berlín, con hermosos edificios que se reflejan en las aguas del río Spree. No muy lejos se encuentra el antiguo puerto de Berlín (Historicher Hafen Berlin) en donde están ancladas viejas barcazas y antiguos remolcadores.

Hay numerosos puentes históricos que cruzan el río Spree, algunos decorados con estatuas otros, la mayoría, con el águila prusiana.

Berlín recuerda con múltiples monumentos, situados en los lugares más significativos, el sufrimiento y el sacrificio del pueblo judío.

Entre los más significativos está el monumento que recuerda todos los campos de concentración a donde fueron llevados los judíos, como también aquel erigido en memoria de los deportados representado por un grupo de judíos llevados hacia la muerte. Cerca de allí se encuentra una tumba en la cual los múltiples visitantes dejan sus pensamientos para sus amados difuntos.

Visitamos el corazón del barrio judío cuya Sinagoga, destruida por completo durante la última guerra, ha sido recientemente restaurada. Fue conmovedor ver, por desgracia, con gran frecuencia, placas de bronce colocadas en el suelo, delante de las puertas de los edificios. Esas placas están puestas en la memoria de los habitantes judíos que fueron deportados y nunca regresaron.

El Check Point Charlie, era el punto de cruce entre Berlín Oriental y la parte bajo control estadounidense.  Este paso es recordado porque se mantuvo en su lugar la torre de control, así como un pedazo del muro de Berlín, se le hicieron huecos y aplicaron esculturas que representan a enormes mariposas. Todo ello simboliza las numerosas fugas hacia la libertad. Cerca de allí, todavía bien conservado, y vallado,  hay unos 200 metros de muro original.
El mejor y más económico medio de transporte para moverse en la ciudad es el metro. Pero si no se tiene apuro, y cuenta con ganas de divertirse, el mejor medio de transporte se convierte en un taxi a pedales …! No te pierdas la oportunidad de montar con un viejo Trabant, siempre activo y maloliente.

Recientemente ha sido construido un edificio para albergar el Museo Judío. La planta del museo está construida en zigzag y simboliza una estrella de David deformada. En el interior hay muchos símbolos que van desde el pasillo sin ventanas, hasta la torre del Holocausto, las ventanas exteriores, que son largas y estrechas como cuchillas afiladas y casi obstruyen la vista del exterior, el patio interior en cuyo suelo se colocan montañas de cráneos estilizados.

En el exterior una serie de columnas simbolizan el aislamiento al que fue sometido el pueblo judío.

Comenzamos el recorrido por la ciudad desde el este, específicamente desde Alexander Platz.  En la plaza, además de la imponente Torre de Televisión, de unos 365 metros de altura, se encuentran la hermosa Iglesia de Santa María (Marienkirche), el Ayuntamiento Rojo (Rotes Rathaus), la bonita fuente de Neptuno (Neptunbrunnen) obra del escultor Begas.
Por último, debo mencionar las estatuas de Marx y Engels, de cuestionable belleza, inauguradas en 1986.

Continuando viaje hacia el centro se encuentra la Catedral de Berlín (Berliner Dom).

En la plaza también está el Museo Altes, con una hermosa fachada, en cuyos lados se sitúan las estatuas de bronce de los Dióscuros (Castor y Pólux).

La catedral ha sido restaurada recientemente, mientras que las estatuas están todavía negras por el humo de la calefacción a carbón.

En el interior son hermosos el órgano, el techo de la cúpula y los vitrales sobre el altar.

Llegamos a la Isla de los Museos sumida en el caos por las importantes obras de restauración que afectan principalmente al Bodemuseum, que era la antigua sede del Museo Egipcio, actualmente situado en Charlottenburg.

El museo Egipcio recoge piezas únicas muy interesantes, algunas extremadamente bellas.

Dos en particular: el busto de la Reina Nefertiti y la pequeña cabeza en madera de tejo de la Reina Teje (de sólo 10 cm).

En la Isla de los Museos está abierto el Museo de Pérgamo.  En las paredes son todavía visibles las marcas de ráfagas de ametralladoras y explosiones de granadas. En el museo se conservan reliquias de gran belleza y enorme tamaño (como el Altar de Pérgamo, la Puerta del Mercado de Mileto, la Puerta de Ishtar, etc.) de arte griego, romano, asirio e islámico.

Mientras nos acercamos al centro de la ciudad ingresamos en el inmenso parque Tiergarten, el antiguo coto de caza real. Hay varios monumentos, tanto en los alrededores como en su interior: la Puerta de Brandenburgo, el monumento a los soldados rusos, la Casa de la Cultura (que los berlineses llaman en broma “ostra embarazada”), la espectacular Columna de la Victoria en cuya parte superior destaca la estatua dorada de la Victoria, el Palacio de Charlottenburg, en el extremo oriental del parque,con la estatua de la Fortuna. En su patio, se encuentra la hermosa escultura ecuestre del Gran Elector y la Filarmónica (un edificio dorado con forma de carpa) con una cercana sala para la música de cámara.

En la misma plaza de la Filarmónica se encuentra la Gemaldegalerie la cual, a pesar de haber perdido varias obras en el transcurso de la última guerra mundial, sigue siendo una de las más importantes galerías de pintura del mundo. Resulta fascinante el modo en el cual vienen expuestos los cuadros al público y la subdivisión para las diferentes escuelas de pintura entre las que destacan la alemana, la holandesa y la italiana.

A unos ciento de metros más adelante nos encontramos en la Potsdamer Platz que fue, antes de la última guerra mundial, una de las zonas más importantes de Berlín con importantes hoteles y centros comerciales. Todo fue arrasado y el área abandonada debido al paso del infame muro de división. En los últimos años la zona presenció el surgimiento de varios edificios y centros comerciales. El Sony Center es el edificio más futurista diseñado por el arquitecto Helmut Jahn.

Cuenta con un espacio interior cubierto por una cúpula en la que, con gran efecto, se han incluido  carpas de espejo que se asemejan a enormes velas.  Los enormes edificios del complejo son todos de vidrio; el más significativo es la torre de Sony.

En las inmediaciones del Sony Center hay otros complejos: el centro administrativo de la Daimler-Benz construido por un grupo de notables arquitectos como el italiano Renzo Piano, la plaza en honor a Marlen Dietrich, el cine IMAX, el Arkaden y otros monumentos y fuentes.

En el lado este del Tiergarten, al este de la Puerta de Brandemburgo, se encuentra el Palacio del Parlamento, donde destaca la inscripción “Dem Deutschen Volke” (para el pueblo alemán). El Reichstag fue recientemente restaurado y convertido en una sala de reuniones. Con las reparaciones se colocó en el edificio una cúpula de vidrio con una galería panorámica. Es muy interesante el juego de luces que ofrecen los espejos que recubren la columna central. Es fantástica la iluminación nocturna.

El área central de Berlín, que conserva el más alto número de monumentos históricos, es la que se encuentra alrededor del gran boulevard Unter Den Linden. Allí están la hermosa estación de metro que toma el nombre de la calle (Friedrichstrasse), el fantástico edificio neoclásico utilizado como sala de conciertos a cuyos laterales se encuentran la Catedral Francesa y la Alemana, el hermoso palacio Zeughaus (Museo de Historia de Alemania, cerrado por obras) y el memorial dedicado a todas las víctimas de las guerras y de las dictaduras.

Bajando por la gran avenida se encuentran, además de una exposición dedicada a Matisse, un conjunto de edificios, comunicados entre ellos con pasadizos subterráneos, en cada uno de los cuales hay galerías con tiendas o centros comerciales.  El Quartier 206, en Art Deco, cuenta con varias tiendas de lujo mientras que el Quartier 207 acoge a los grandes almacenes franceses La Fayette.

Deliberadamente dejé para el final la zona donde se encuentra el Kaiser-Wilhelm-Gedachtniskirke.

De esta iglesia, a causa de los bombardeos del año 1943, solo queda en pie un trozo de la torre y los berlineses han decidido dejarlo así transformándolo en uno de los símbolos de la ciudad.

A su lado fueron construidas, en un estilo moderno, la nueva torre del reloj y el campanario octogonal. Dentro de este último se encuentra la grande y bella escultura de Cristo.

No muy lejos está la escultura “Berlín”, inaugurada en 1987, que simboliza el Berlín dividido de otros tiempos.

En la plaza de en frente está el Europa Center, otro centro comercial, con una extraña fuente de granito que representa a la Tierra. El interior está decorado con lámparas de colores y extrañas y hermosas fuentes entre las que destaca una llamada el “reloj del tiempo que fluye” (es un reloj de…. agua!). En las cercanías se encuentran otros monumentos importantes: La Bolsa (llamado edificio armadillo), el teatro sinfónico Des Westens con una fachada ricamente decorada y el edificio Kant-dreieck, famoso por la “vela” en el techo.

Antes de dejar Berlín no podía faltar una visita a Potsdam, famosa por el inmenso parque Sanssouci.  En el interior del parque se encuentran el Palacio Charlottenhof, el Neues Palais (Palacio Nuevo), la Orangerie, el Neu Kammern, detrás del cual se alzan un antiguo molino de viento, el Palacio Sanssouci y la  Chinesisches Teehaus (Casa del Tè).

En la ciudad destacan el barrio holandés y la iglesia de San Nicolás.

La visita de Berlín ha sido muy interesante, pero incompleta.  Muchos de los museos estaban cerrados por reparación y había muchas obras en construcción.

Berlín es por lo tanto una ciudad para volver a visitar.