06/2006 - Canadá

Viaje de 21 días a Canadá, British Columbia y Alberta, visitando: Tsawwassen, Swartz Bay, Isla de Vancouver, Victoria (Parlamento, BC Museo, Parque Thunderbird, Fisherman’s Wharf), Parque Marítimo de la Isla Discovery, Chemainus, Parque Nacional Pacific Rim, Reserva Long Beach Unit, Tofino, Clayoquot Sound, Playa Wickaninnish, Parque Provincial Mac Millan, Cathedral Grove, Port Alberni, Telegraph Cove, Port Hardy, Inside Passage, Prince Rupert, Hazelton,  Ksan Village, Prince George, Parque Provincial Monte Robson, Montañas Rocosas de Canadá, Parque Nacional Jasper, Jasper, Lago Patricia, Lago Pyramid, Lago Annette, Lago Edith, Lago Medicine, Lago Maligne, Canyon Maligne, Montaña Whistler’s, Termas de Miette, Cascada Athabasca, Cascada Sunwapta, Stutfield Peak, Glaciar Dom, Glaciar Athabasca, Paso Sunwapta, Parque Nacional Banff, Glaciar Saskatchewam, Weeping Wall, Canyon Mistaya, Lago Peyto, Lago Moraine, Lago Louise, Glaciar Victoria, Lago Agnes, Banff, Lago Minnewanka, Lago Johnson, Drumheller, Dinosaur Trail, Canyon Horseshoe, Río Red Deer, Ferry de Bleriot, Sendero de Hoodoo, Salon Last Chance, Museo Royal Tyrrel, Calgary (Jardines  Devonian y Museo Glenbow), Parque Nacional Kootenay, Canyon Marble, Passo Roger, Parque Nacional Glacier, Distrito de los Lagos, Salmon Arm, Kamloops,Whisyeler, Parque Nacional Garibaldi, Squamish, Britannia Beach, Cascadas Shannon, Vancouver ( Waterfront Centre, Canada Place, Marine Building, Lonsdale Quay Market, Ponte Lions Gate, Seawall Promenade, Parque Stanley, Acuario de la Ciencia Marina, Sam Kee Building, Parque Dr Sun Yat-Sen, Isla Granville, Museo de Antropologia, Puente suspendido de Capilano, Montaña Grouse).

Llegamos a primera hora de la tarde al aeropuerto de Vancouver, procedentes de Frankfurt.  Inmediatamente partimos en coche a la Isla de Vancouver, tomamos el Ferry a Tsawwassen, desembarcamos en Swartz Bay, y llegamos a Victoria en poco tiempo.
Victoria, con muchas casas de estilo victoriano, es la más británica de las ciudades canadienses.

El monumento más importante de Victoria es el Parlamento, un edificio suntuoso cuya construcción se remonta a finales de 1800. Su iluminación es espectacular,  generada por más de tres mil bombillas.

La visita del  Museo de la Columbia Británica resulta obligatoria porque, recorriendo el mismo, se adquiere una idea de la nación que estamos a punto de conocer. Hay varias esculturas, canoas e innumerables artefactos. La sala más importante es la de los Tótems. Los más grandes están expuestos en el adyacente parque Thunderbird.

La peculiaridad del  Muelle de los Pescadores (Fisherman’s Wharf), más que los típicos barcos de pesca, son las numerosas y coloridas casas flotantes.

La ciudad de Victoria amerita un paseo por los alrededores del puerto, para admirar los jardines sumergidos, la plaza del mercado y el imponente Empress Hotel.

Aprovechamos los servicios ofrecidos por la Sea Coast Expeditions para ir a ver a las orcas. Cruzamos el estrecho de Juan de Furca para llegar, tras una hora de veloz navegación, al Discovery Island Marine Park.
Fue emocionante el encuentro con un grupo de orcas.

Nos vamos de Victoria y hacemos una parada, tras una hora de conducción, en la bella ciudad de Chemainus, famosa por sus gigantescos murales.

Llegamos a las playas del Océano Pacífico después de haber atravesado longitudinalmente la Isla de Vancouver, para ir a visitar la zona norte del Parque Nacional Pacific Rim, la reserva Long Beach Unit.

Excelente es la ubicación de la ciudad de Tofino con vistas al Clayoquot Sound, biósfera protegida por la UNESCO.

Tenemos reserva en el B & B The Crab Dock, un alojamiento excelente y barato.

Recorremos el Rain Forest Trail # 6, sendero señalizado dentro del bosque pluvial. Luego visitamos la Playa Wickaninnish y por último recorremos el Shooner Beach Trail n.8. Este sendero, que cuenta con pasarelas y escaleras, baja hasta el mar y nosotros, gracias a la profunda marea baja, pudimos caminar … en el fondo del mar.

 

 

 

 

 

 

 

Regresamos a la isla para ir a visitar, en el Parque Provincial Mac Millan, el lugar de mayor interés: Cathedral Grove. El bosque está formado por enormes pinos (Abeto Douglas) y cedros rojos, algunos de más de 800 años de antigüedad.

Pasamos la noche en Port Alberni, anónima ciudad bañada por el mar, a pesar de estar en el centro de la isla.

Engañan los picos nevados, pues un fiordo de 35 km de largo la convierte en una ciudad portuaria en el Océano Pacífico.

Vamos a la isla de Vancouver por una carretera rápida que nos ofrece la visión de interminables extensiones de aulaga en flor, hermosos paisajes, curiosos rostros tallados en madera y el primer encuentro con el oso negro (baribal).

Tras un breve desvío llegamos a visitar un pequeño pueblo, muy turístico, con casas construidas sobre pilares. Es Telegraph Cove.

Dormimos en Port Hardy, la ciudad más al norte de la Isla de Vancouver, desde donde a la mañana siguiente, levantándonos a las 3.30am, partiríamos en un Ferry  de la BC Ferries.

Al barco le lleva unas 18 horas recorrer el Inside Passage.  Es uno de los paisajes de mar y montaña más espectaculares del mundo: montañas salvajes siempre verdes, a menudo nevadas, característicos pueblos de pescadores e impresionantes fiordos.

Muchos de estos lugares son inaccesibles por tierra.

Por desgracia, de toda la fauna marina que hubiéramos podido ver (focas, orcas, ballenas jorobadas, ballenas azules) sólo hemos visto el tímido resoplido de una ballena.

Desembarcamos a las 00.30 en Prince Rupert, donde pasamos la noche.

A la mañana siguiente, empezamos a recorrer el valle que sigue el curso del río Skeena, entre bosques y montañas nevadas.

Llegamos a  Hazelton, donde visitamos la reconstrucción del histórico pueblo de Ksan. Es una villa que pertenece a los indios Gitksan, en el cual además del Museo, vimos varios Tótems.

Interrumpimos la etapa de aproximamiento al Parque Nacional de Jasper, después de haber viajado 750km, parando para dormir en Prince George.

Con lluvia y nubes bajas llegamos a Mount Robson Prov.Park. Me vi entonces obligado a fotografiar el pico más alto de las Rocosas Canadienses (3954 m)… de un poster (ver recuadro).

Entramos en la provincia de Alberta.

Llegamos a Jasper, una encantadora ciudad que da nombre al homónimo Parque Nacional.

Nos alojamos en Miette Guest House. No fue una feliz elección: las habitaciones eran pequeñas, situadas por debajo del nivel de la calle y el precio era alto.

Nos llaman la atención  los cubos de basura con cierre “hermético” anti-osos.

Jasper está rodeada por numerosos lagos, algunos particularmente atractivos por el paisaje que los rodea.

Nos damos cuenta de que estamos dentro del Parque Nacional de Jasper porque, a lo largo de las calles de los alrededores de la ciudad, se encuentran numerosos animales circulando libremente.

Recorremos una cincuentena de kilómetros para ir a visitar dos de los más bellos lagos del Parque, los lagos Medicine y Maligne.

Regresando a Jasper, recorremos el sendero que sigue al Maligne Canyon.

La parte alta del cañón es muy profunda (más de 50 metros) con rocas alisadas por la fuerza del agua, numerosas cascadas y piscinas naturales de agua cristalina.

Con el funicular Jasper Tramway subimos la montaña de Whistler, que cuenta con vistas a Jasper.

Los espectaculares puntos panorámicos nos permitieron ver el color azul cobalto del agua de los lagos que rodean la ciudad. Nuestra vista podía vagar desde el norte,  hacia las cimas de las montañas rocosas entre las cuales destaca el Monte Robson,  hasta el sur, hacia los glaciares del Columbia Icefield.

Miette Hot Spring es una localidad termal con cálidas aguas minerales que fluyen a 54 grados.

Visitamos las dos grandes piscinas, abarrotadas de turistas.

En los bosques de los alrededores se levantan numerosas fumarolas que corresponden a los muchos manantiales naturales.

Partimos de Jasper recorriendo la Icefield Parkway Hwy n.93. Visitamos la cascada Athabasca, de gran extensión, y la cascada Sunwapta, más espectacular.

Empezamos entonces a ver los diversos glaciares que descienden del Columbia Icefield: los primeros son el Stutfield Peak y el Dom Glacier.

El autobús de la famosa empresa Brewster, con enormes ruedas, nos permite subir por los lados del Glaciar Athabasca.

Finalizada la visita del Glaciar, tomamos la Parkway.

Superamos el Sunwapta Pass y entramos en el Parque Nacional de Banff.

Son muy bellos los paisajes, en particular las vistas del Glaciar Saskatchewan.

Nos encontramos con altas cascadas, hermosas montañas cubiertas de nieve, numerosos lagos y varios glaciares. La Weeping Wall es un alto muro de piedra desde donde descienden numerosas cascadas.

A continuación tenemos la oportunidad de visitar el Mistaya Canyon, donde la vehemencia del agua ha tallado y alisado  las rocas por lo que ahora el cauce del río es muy profundo.

El Lago Peyto, es uno de los más hermosos lagos de origen glaciar del mundo, con su agua turquesa, junto al homónimo Glaciar que se refleja en sus aguas.  Pudimos ver una maravillosa flor:  la anémona occidental.

Entramos en una zona donde son más frecuentes los encuentros con los osos pardos.  Pada advertir a los conductores hay carteles que lo retratan.

Desde un punto panorámico se ven los trenes de más de cien vagones entrando en los túneles. La locomotora  ya había cruzado dos túneles cuando el último vagón no había entrado aún en el primero.

El pueblo de Lake Louise tiene como única finalidad recibir a los turistas que van a visitar los hermosos lagos de los alrededores: Lake Moraine es pequeño, muy agradable y tranquilo. Lake Louise es el más grande, rodeado de bellas montañas. El Victoria Glacier, con sus 3.459 metros, es la cima más representativa. Un sendero, que se recorre en casi una hora, conduce al Lake Agnes, cuyas calmas aguas son espejo de las montañas circundantes. Desde un pequeño Chalet se puede admirar el agua color turquesa intenso del subyacente Lago Louise y el famoso e imponente Hotel Fairmont.

En el Centro de Visitantes de Banff nos recomendaron un hotel: el excelente Hotel Banff Avenue Inn, administrado por Sandy, un simpático australiano.

Visitamos los alrededores de Banff: el lago artificial de Minnewanka, el Túnel Mountain Road y el Lago Johnson.

Banff es una importante localidad turística con bonitas casas, tiendas pintorescas y de gran interés.

Recorriendo la Bow Valley Parway llegamos al enorme (800 habitaciones) y encantador Banff Springs Hotel.

Es un inmenso edificio hecho de granito con numerosas y curiosas torres. En el interior, hay varias tiendas y zonas comunes amplias y lujosas.

Otro de los atractivos de Banff son los manantiales de azufre, en el interior de una cueva, con baños termales curativos adjuntos.

Salimos de Banff, pasamos Calgary, y llegamos a Drumheller, ciudad que es la capital de una zona  famosa en el mundo  por la gran cantidad de fósiles prehistóricos allí descubiertos.

Drumheller está situada  a 127 metros por debajo del nivel de la pradera.

Recorremos el Dinosaur Trail, de unos 50 km de largo. Encontramos el Horseshoe Canyon, el abismo más espectacular de la zona de las badlands, atravesamos el Red Deer River con el Bleriot Ferry, un ferry con cable, en funcionamiento desde el año 1913. Nos desplazamos por la Hoodoo Drive para ver los hoodoo (chimenea de hadas), columnas de piedra arenisca que, como consecuencia de la erosión, han adquirido la forma de hongos. Paramos para cenar en el legendario Last Chance Saloon.

Cerca de Drumheller, en el Museo de Paleontologia Royal Tyrrel, se encuentran excelentemente expuestos fósiles y esqueletos de varios animales prehistóricos.

Nos enfrentamos a la carretera que nos separa del dal Dinosaur Provincial Park, el cementerio de animales prehistóricos más imponente del mundo, el cual se remonta a unos 75 millones de años atrás, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Por desgracia, ha quedado bien poco de todo aquello, y el sacrificio del viaje no viene compensado con el resultado de la visita.

Dos horas de autopista nos conducen a Calgary, que con sus rascacielos, se encuentra en la llanura de Alberta.

El centro de Calgary se caracteriza por el “Plus 15 Skywalk”. Se trata de una red de túneles y puentes que conectan, a través de pasarelas cubiertas, varios edificios a unos 15 pies de altura (4,57 m aproximadamente).

En el cuarto piso del Toronto Dominion Square visitamos los Devonian Gardens (Jardín Botánico Devónico), con cascadas, fuentes y más de veinte mil plantas.

También es importante el Glenbow Museum en el que se narra la historia de los pueblos nativos de la zona.

Salimos de Calgary para regresar al Parque Nacional de Banff, pasamos por la homónima ciudad y entramos en el Parque Nacional de Kootenay.

Dejamos la provincia de Alberta y entramos en la provincia de British Columbia (Columbia Británica).

Un incendio en 2003 destruyó los puentes colgantes que permitían a visitar el Marble Canyon.

Cruzamos el Roger Pass, dentro del Glacier National Park.  En invierno, la nieve supera los 20 metros de altura provocando deslizamientos de tierra y avalanchas. Gracias a la construcción de numerosos túneles el camino puede recorrerse también en invierno.

Finalizado el cruce de las Montañas Rocosas, comenzamos el recorrido de la zona de los lagos, desde

Salmon Arm a Kamloops.  Los lagos, unidos artificialmente entre ellos, permiten desplazarse por agua varios cientos de kilómetros. Luego de pernoctar en Kamloops retomamos la carretera panorámica HWY n.99, llamada “Sea to Sky”.

Pasamos por Whisteler, una importante estación de esquí con numerosos y desafiantes pistas de esquí, en el Parque Nacional de Garibaldi.

En el área de Squamish, vemos varias águilas en vuelo y alpinistas que se enfrentan a altas paredes de granito. Un poco más adelante, cerca de Britannia Beach, podemos admirar las altas (más de 300 metros) y espectaculares cascadas de Shannon.

Vancouver nos recibe con un cálido día soleado.

Ciudad de mar, en la cual predominan los habitantes de origen asiático que representan más de la mitad de la población, Vancouver es una ciudad que merece ser “vivida”, visitando los lugares más peculiares y característicos.

 

Comenzamos a conocer Vancouver recorriendo el City Center, donde se encuentran los edificios más importantes de la ciudad.

Frente al mar se encuentra el Waterfront Center, cuyo corazón es el Canada Place, inconfundible con sus velas blancas.

En la misma zona se encuentra el Marine Building, edificio del estilo art decó, con varios bajorrelieves, todos ellos de motivos marinos.

También es muy interesante el North Vancouver.

Desde el centro de la ciudad se puede llegar:

– Por mar, con el Seabus,  que va al Lonsdale Quay Market, un mercado de comida típica, con tiendas y

restaurantes.

–  Por tierra, cruzando el puente de Lions Gate.

El Stanley Park, en medio de un bosque de cedros de más de 400 hectáreas, se encuentra en una península cerca de Vancouver.

A lo largo de su perímetro se encuentra la Seawall Promenade, un camino que es considerado uno de los más bellos paseos urbanos del mundo.

En el Stanley Park visitamos el Aquarium Marine Science Centre. Interesante las diferentes piscinas en las que se pueden admirar belugas, delfines, así como focas, tortugas y más.

Es maravilloso el Jardín Chino (Dr. Sun Yat-Sen Park) en el gran barrio chino (hay un porcentaje muy alto de asiáticos en la ciudad). Es curioso el Sam Kee Building, el edificio más estrecho del mundo.

Visitamos la Grandville Village, barrio antiguamente industrial, sede en la actualidad de restaurantes, galerías y teatros.

Su principal atractivo es el mercado cubierto, muchos puestos que ofrecen especialidades gastronómicas de todo el mundo.

Muy interesante la colección de obras y tótems de los pueblos indígenas expuestas en el Museo de Antropología.

En el norte de Vancouver visitamos el puente colgante de Capilano. Es un puente que cruza el río del mismo nombre a una altura de 70 metros. Permite introducirse en el bosque pluvial, en cuyo interior fueron construidas un conjunto  de pasarelas, a unos diez metros de altura, que unen a los enormes pinos Douglas.

Vancouver ofrece numerosos Pubs y restaurantes, donde es posible comer comidas heterogéneas.

En el Steamworks Gastown Pub, además de degustar los platos característicos y las exquisitas cervezas locales, nos fue posible seguir todos los partidos del Mundial de Fútbol.

Es excelente el restaurante Joe Fortes Chop House, que ofrece deliciosos platos a base de pescados y mariscos, así como vinos de calidad superior.

Los ciudadanos de Vancouver, en el invierno, van a esquiar a pocos kilómetros del centro urbano.

Van en teleférico.

Ascender
 por el teleférico a la Montaña Grouse, 1100 metros de altura.
Hemos podido disfrutar de una gran vista de la ciudad y el juego de dos enormes cachorros del grisáceo.

Antes de dejar Canadá y, en particular, esta magnífica ciudad deseo recordarla con una galería de fotos que muestran aspectos curiosos.