10/2011 - Francia: St Emilion, St Bertrand de Comminges y monumento al Tour

Viaje de 2 días para visitar el pueblo fortificado de Saint-Emilion con la Capilla de la Trinidad, La Plaza del Mercado, la Colegiata con el Claustro, la Iglesia monolítica, la Iglesia de la Trinidad y las puertas Cadene y Brunet; Saint Bertrand de Comminges:con la Catedral de Notre-Damey el Mausoleo de St.Bertrand; el monumento al Tour en Pau, a lo largo de la carretera.

En las cercanías de Bordeaux visitamos el pueblo fortificado de Saint-Emilion. Lo ilustro con una serie de fotos panorámicas, finalizando con el portal de la Capilla de la Trinidad que se encuentra en la Plaza del Mercado.

En la Plaza Superior está la bonita Colegiata cuyo interior está enriquecido con preciosas vidrieras del 1400.

En el antiguo claustro, son interesantes las galerías y las tumbas medievales.

La iglesia monolítica tallada en la roca, está coronada por un gran campanario.

Más fotos de la Iglesia de la Trinidad, desde otro ángulo; y, más allá, la gran mazmorra.

Son muy bellas las dos puertas en la parte más antigua del pueblo: la puerta Cadene y la puerta Brunet.

Finalizo con algunas fotos del corazón del pueblo: la Plaza del Mercado.

Finalmente no puedo dejar de recordar la gran cantidad de viñedos que rodean a Saint-Emilion.

Saint-Bertrans de Comminges es un pueblo medieval situado sobre una colina. En la parte más alta se encuentra la Catedral de Notre Dame. Es un edificio alto y macizo del siglo XIII.

La fachada forma parte del campanario.

El interior, por ser una única nave, parece inmenso. Son hermosas las vidrieras policromadas. Es importante el coro decorado con escenas de la historia sagrada. La nave está dividida en el centro por una madera con bajorrelieves policromados muy bonitos.

Detrás del altar mayor está el gran mausoleo de St Bertrand.

El claustro tiene bonitas galerías con tumbas medievales. Las columnas están decoradas con capiteles esculpidos.

Un capitel tiene esculpido a los cuatro evangelistas.

En una estación de servicio en la autopista, con motivo publicitada, nos detuvimos para ver el monumento dedicado al Tour de France en los Pirineos.

El monumento ilustra claramente la sucesión de subidas y bajadas, y, hacia el final, cambia del color plata al amarillo, que es el color de la camiseta del ganador del Tour.

Me vinieron muchos recuerdos de mi infancia cuando alentaba, primero a Coppi y a Bartali, luego a Gimondi, Moser, Battaglin que eran los campeones italianos que competían con Kubler, Robic, Van Steemberger, Geminiani, Poulidor y Merckx.

Y muchas veces nuestros campeones ganaban…