01/ - desde Jaisalmer hasta Bikaner: en Deshnok visitamos el Templo Karniji (llamado “Templo de las ratas”), en Bikaner el Fuerte Junagaoh

Ver el viaje completo India, Rajastán
  • Deshnok: Tempio di Karniji (detto “dei topi”)
  • lungo la strada: ….motel
  • Deshnok: Tempio di Karniji (detto “dei topi”)
  • Deshnok:  ragazzi
  • Deshnok: Tempio di Karniji (detto “dei topi”)
  • Deshnok: una ragazza
  • Deshnok: gente locale
  • Deshnok: un vecchio con occhiali
  • Bikaner: Forte Junagaoh
  • Bikaner: Forte Junagaoh
  • Bikaner: Forte Junagaoh
  • Bikaner: Forte Junagaoh
  • Bikaner: Forte Junagaoh
  • Bikaner: Forte Junagaoh
  • Bikaner: Forte Junagaoh
  • Bikaner: Forte Junagaoh
  • Bikaner: Forte Junagaoh
  • Bikaner: Forte Junagaoh

Partimos antes del amanecer para recorrer un largo camino que nos llevaría a Bikaner. A lo largo de la ruta hacemos una parada en un sitio, que para los camioneros indios, equivale a un Motel nuestro.

En realidad, es un cuchitril donde existe la posibilidad de encontrar agua y algo de comer, mientras que las camas están afuera en el patio delantero.

Paramos a visitar el templo de Deshnok Karniji, donde las ratas gozan de protección. Es el reino de las ratas … que corren despreocupadas por todo el templo entre las piernas de los fieles que les ofrecen dulces, leche y otras golosinas. Es una experiencia que hay que vivir, pero con todas precauciones que amerita el caso: medias altas (es obligatorio quitarse el calzado).

A la salida nos rodeó un grupo de niños.  Nos dio especial ternura un anciano que llevaba un par de gafas muy desgastadas.

En Bikaner visitamos el hermoso Fuerte Junagaoh, que data de principios de 1600.

Las reinas, cuyos esposos habían muerto en batalla, se quitaron la vida para expresar su participación extrema. Este acto fue inmortalizado mediante la reproducción, en la pared opuesta a la puerta principal de la fortaleza, de las sangrientas huellas de sus manos.

Las múltiples habitaciones del fuerte están finamente decoradas.  Mención especial para la recamara del Maharajá: tiene espejos en el techo para que, desde cualquier punto de la habitación se pudieran ver a los posibles enemigos que intentarán invadir el palacio.

Ver el viaje completo India, Rajastán