09/2013 - Italia, Isla de Lampedusa

Estancia de una semana en la isla de Lampedusa alojándonos en el Hotel U ‘Piddu, intrigados por la oferta de “habitación con barco.”

Como anticipé en la introducción nos decidimos a ir a Lampedusa porque unos amigos nos contaron su excelente experiencia en la “habitación con barco”.

Y es justamente con una fotografía del “U’Piddu”que comienzo con el relato de este viaje.

En la primera foto se ve al hotel, retratado desde lejos, rodeado de verde y sobre el nivel del mar. De hecho la traducción de “U’Piddu” es “el pico”.

Continúo mostrando el exuberante jardín interno y luego subimos a la terraza con vistas al puerto.

Luego, en el comedor,  enseño la imagen de dos magníficos peces que formaban parte del rico y refinado menú diario.

El centro de Lampedusa no ofrece atracciones especiales. La vida cotidiana se desarrolla principalmente en la céntrica Vía Roma.  Es importante recordad al obelisco Cassodoro, obra de Arnaldo Pomodoro.

Hay dos monumentos en el puerto nuevo, obras de Gerry Scalso: El triunfo del mar y El Homenaje a los pescadores.

Los habitantes de Lampedusa son devotos de Nuestra Señora de Porto Salvo, patrona de los marinos.  La estatua, usualmente está en la Iglesia de San Gerlando, es llevada en procesión hasta el modesto santuario homónimo en ocasión de su consagración, el 22 de septiembre.

El corazón de la ciudad está representado por el Puerto, dividido en dos partes: el nuevo y el viejo.

El Puerto Nuevo alberga a la flota de barcos pesqueros y barcos turísticos mientras que el Puerto Viejo se encuentra en la parte antigua de la ciudad.  En la Estación Marítima visitamos el centro de rescate de tortugas (gestionado por el WWF).  Se tratan a todas las tortugas que han sufrido el contacto violento con las embarcaciones o que luchan por la supervivencia después de haber ingerido plásticos o anzuelos.

Ya he hablado de la fórmula “habitación con barco” y os quiero enseñar el barco. Es un súper barco.

El Jamaico (es su nombre) es un yate clásico con motor con dos áreas de solarium, una en el piso superior y otra con más sombra. El capitán es un excelente cocinero que ofrece menús completos (desde los entrantes hasta los digestivos) y variada.

Enseño imágenes de nuestra vida a bordo con la pesca del atún, un (mísero) avistamiento de delfines, un chapuzón grupal en aguas profundas y la foto recuerdo con el capitán.

La Bahía del sol (llena de facilidades) es la primera que visitamos (cuenta además con un óptimo restaurante), la segunda es la Cala Croce.

Continuamos por la Bahía conocida como “la Tabaccara”, un rincón de mar cuya agua es muy clara, tanto que la llaman “La piscina”.

Es considerado uno de los rincones más bellos de la Isla también porque limita con la Isola dei Conigli (Isla de los Conejos) y con la homónima playa (si se va a pie es preciso llevar una sombrilla, ver abajo) en la cual Domenico Modugno se había construido una pintoresca Villa.

Finalmente, nosotros nadando con el Jamaica de respaldo, para ir a ver a Nuestra Señora del Mar.

Yace en el fondo (18/20 metros), debajo de un arco natural, cerca de la roca de la “Pagnottella.” La estatua en bronce es obra de George corteza.

La Foto de la Virgen, hecha mientras aguantaba la respiración bajo el agua, fue tomada con una cámara compacta.

La última playa de este lado de la Isla es Cala Pulcino. Llegamos luego a Capo Ponente. Desde la tierra se tienen bonitas vistas de la Costa Norte.

Desde este lado de la Isla la escollera es muy alta, por lo que no hay playa.

Fueron excelentes los baños en el mar con máscara y aletas para nadar entre las rocosas cuevas.

Cito los lugares más significativos que visitamos (en muchos de los cuales nos detuvimos para nadar): Scoglio Sacramento, Muro Vecchio (Antigua Muralla), Grotta di zio Pasquale (Cueva del tío Pascual), Capo Grecale (Cabo Grecale), Cala Creta con la Villa de Claudio Baglioni, Cala Pisana,  Grotta del Teschio  (cueva de la Caravela), para terminar en la Cala Francese (con la Villa de Silvio Berlusconi) y las Grottaccie antes de regresar al puerto.

Expongo algunas de las fotos subacuáticas (tomadas con una cámara no profesional) con las que ilustro el mundo submarino a poca profundidad: cangrejos y peces varios, con la “castañuela” (chromis chromis fish) como jefa.

En esta galería hay varias tomas que ilustran algún aspecto curioso visto rodeando la Isla.

Destaco al famoso Critroen Mehari con una palanca de cambio bastante particular, algunas Villas y ejemplos de la hospitalidad reservada para el Papa Francisco.

No puedo dar por terminado este viaje a Lampedusa sin tratar el tema de los “inmigrantes”.

Ante todo os enseño el monumento llamado “La Puerta de Europa”, obra de Mimmo Paladino. Muestro luego una embarcación militar con inmigrantes a bordo, rescatados de uno de los “barcos de la vergüenza” que no llegó al puerto.

 

 

Hago hincapié en que, habiendo una afluencia numérica “normal”, la misma se maneja con mucha discreción, y los turistas casi no se dan cuenta de la existencia de este drama.

Pero es con gran tristeza y emoción que muestro imágenes del cementerio de los “barcos de la vergüenza”, pensando en las múltiples historias, todas trágicas, de las que cada uno de estos barcos son testimonio. De hecho, casi todos los inmigrantes se vieron obligados a abandonar su patria y a sus afectos para escapar de guerras y masacres.