07/2003 - Italia, Isla de Pantelleria

Viaje de 7 días a Italia, Isla Pantelleria visitando la Cala Gadir, Castello, Punta Spadillo, Scauri, Estanque de Camarones, Piana della Ghirlanda, Valle Monastero, Mueggen, Tracino, Punta dell’Arco, Elefante, Sant’Antonio, Specchio di Venere, Bagno dell’Acqua, Bugeber, Iglesias, Edicole (nichos religiosos), Montagna Grande, Cuddie, conos volcánicos, Sese Grande, Favara Grande.

 

Fui a Pantelleria atraído por la belleza de su mar, pero la isla oculta muchas sorpresas.

La Belleza de la isla con numerosos cultivos (principalmente alcaparras y viñedos) y la gran amabilidad de sus habitantes, los “panteschi”, absolutamente todos ellos sin excepción.

De todos ellos quiero mencionar especialmente a dos.

Fabio que nos hizo “vivir el mar” de una manera fantástica porque, es tan el profundo el amor que siente  por “su” isla, que logró transmitírnoslo.

Alessandro (Alejandro), histriónico restaurante, que sirve sus especialidades a la sombra de un gran algarrobo desde donde disfrutamos de las vistas desde lo alto de Cala Gadir.

Pero es bueno saber que la comida y la bebida con nombres especiales (“rollos del amor” o el vino “jugo de Venus”) no son más que los platos tìpicos de Pantelleria y el vino a granel de la casa.

Empezamos a conocer la isla con dos vistas panorámicas desde lo alto: la zona de Punta Spadillo y el Puerto de Pantelleria.

El puerto está dominado por el imponente castillo.

El primer día hicimos un tour en el barco de Fabio para poder ver las entradas del mar, nos enseñó las ensenadas más bellas y nos sugirió los mejores sitios para tomar excelentes baños que he documentado con fotos subacuáticas.

La ruta panorámica ofrece muchas vistas hermosas.

Primero vemos los bellos cultivos en terraza creadas gracias a los pequeños muros de piedras de lava y “dammusis” restaurados.  El “dammuso”, es la típica construcción rural de la Isla, en forma rectangular, usualmente con un barril de cúpula, construida aprovechando las piedras de lava y con paredes gruesas (hasta de dos metros de espesor) lo que le otorga un excelente grado de aislamiento térmico.  Son preciosos los techos de los “dammusi” en la localidad de Scauri.

Otras dos vistas: el hermosos mar y la mancha mediterránea en la parte superior del pueblo pesquero de Gadir y el pequeño lago llamado “estanque de camarones” en la zona de Punta Spadillo.

Pantelleria no es solamente mar. Los “panteschi” (habitantes de Pantelleria), son de hecho más bien agricultores que pescadores.

En los pequeños valles tierra adentro (Ghirlanda, Monastero, Mueggen) fueron creadas grandes áreas cultivables, muy extensas, gracias a la ardua labor de limpiar todas las rocas volcánicas que han sido apiladas para construir paredes de piedra seca que ahora rodean a las diversas propiedades. Hay valles importantes en la isla: el de Ghirlanda, el mayor de la isla, y el de Monastero.

Todavía en referencia a la Pantelleria agrícola enseño: la gran extensión de viñedos en la parte norte del Valle de Monastero y la Viticultura de Muegen, la isla en la isla, arriba Tracino y Punta dell’Arco (o dell’Elefante) con sus múltiples antiguos dammusi y la bonita iglesia de San Antonio.

El cultivo de alcaparras es el segundo en importancia y es interesante saber que las alcaparras son la flor de la planta, antes de que florezcan.  Se recogen con mucho cuidado cada diez días.  La flor es muy bella y delicada.

El lago “Specchio di Venere” (Espejo de Venus), es también llamado “Bagno dell’Acqua”, puede ser apreciado en todo su esplendor desde la carretera que lleva a Bugeber, un bonito pueblo rodeado de verdes colinas con viñedos bajos cultivados en terraza típicos de la Isla.

Son hermosas e intensas las manchas de color de las buganvillas que van desde el azul al violeta, del amarillo al púrpura.

El agua del lago va cambiando de color a lo largo del día y con la variación de la profundidad del agua. Bajando desde Bugeber es donde se aprecia mejor este fenómeno porque el reflejo del agua cambia en cada curva, al igual que el color que pasa del azul al celeste, del turquesa al amarillo.

El agua del Lago es rica en minerales y hay varios manantiales de azufre con temperaturas muy altas (por encima de 40 grados). Por ello el lodo, muy rico en sustancias minerales, se utiliza con fines terapéuticos. Ilustro la zona del spa y el uso terapéutico del lodo. Los turistas no dejan pasar la oportunidad de aprovechar las propiedades cosméticas del lodo. Es simpático verlos pasar del negro, al gris, cuando se les seca el lodo en la piel.

Gadir es un pequeño pueblo pesquero, conocido ya en la época de los fenicios, al que se llega tras pasar por tres curvas cerradas, dignas de los pasos de nuestros Alpes.

En Gadir me hospedé en un “dammuso” muy fresco (en el interior marcaba 28 grados, en el exterior más de 43), con un bonito jardín y unos propietarios muy simpáticos (la familia de Pino Lo Pinto) los cuales me dieron de probar los productos típicos de su tierra.  Está situado justo en la última curva, en el punto panorámico desde donde se ve el puerto.

Hay muchas ánforas en el fondo del mar, son los últimos restos que quedan de los muchos que había hasta que fueron removidos años atrás, después de que se descubriera la existencia de cuatro barcos antiguos naufragados.

Cerca del “dammuso” hay un bello jardín enriquecido con varios cactus y con la vieja cocina al descubierto, una prerrogativa de casi todos los “dammusi” de la isla.

Son varias las pequeñas y típicas embarcaciones de los pescadores ancladas en el puerto.

En la orilla se reparan las redes con las que pescan langostas, que abundan en la profundidad del mar.

La zona de Cala adir es muy valorada por la existencia de varias fuentes termales dentro del mar y en el puerto. Para facilitar el ingreso a los turistas se construyeron piscinas artificiales.

Dando vueltas por la Isla encontramos preciosas iglesitas todas pintadas de blanco y “edicole” (nichos religiosos) situados en los lugares más inverosímiles, mayormente cerca de los muros de piedra seca.

Curioseando por la Isla, recorriendo calles secundarias, muy estrechas, llenas de vurvas y con pendientes, a veces …. imposibles, encontramos varios antiguos “dammusi”, algunos en desuso, otros restaurados por los “panteschi” o por los turistas que los compran y convierten en lujosas residencias de verano.

Hay muchos nombres conocidos, entre ellos: Giorgio Armani y Riccardo Muti.

Pantelleria, isla volcánica, es la parte que emerge de una montaña que, desde la profundidad del mar, sale por la parte final de sus más de dos mil metros.

Bajando de la Montagna Grande (Montaña Grande) de 830m, se puede disfrutar de una vista espectacular de la ciudad de Pantelleria.  En la isla hay siete u ocho conos volcánicos y más de 50 “cuddie” (colinas) formadas por la lava que, por falta de energía, no explotó y no formó un cono volcánico.  He documentado las erupciones para que se vea como parece que las mismas terminaron ayer y no unos 300/400 miles de años atrás.

Causa impresión el pasto quemado por el sol en zona de Favara Grande, mientras que es muy interesante la parte prehistórica de Pantelleria. El imponente Sese Grande, es un monumento funerario megalítico de unos cinco mil años atrás, tiene once entradas al final de las cuales hay celdas donde se depositaban los restos de los difuntos.

He reunido en esta galería de fotos todo aquello que me pareció interesante documentar. Lo dejo a vuestro juicio!!.