01/2010 - Italia, Palermo y sus alrededores

Viaje de 4 días en Italia visitando Palermo (Plaza Vigliena o Quattro Canti, San Giuseppe dei Teatini, calle Maqueda, Plaza Pretoria, Santa Maria dell’Ammiraglio Iglesia Martorana, Iglesia de San Cataldo, La Catedral, Jardines de Villa Bonannno, Palacio Normando, Capilla Palatina, San Juan de los Ermitaños, Mercado Ballaró, Mercado Vucciria, Monte Piedad, Barrio Seralcadio, Mercado Il Capo, Teatro Massimo, Plaza Castelnuovo, Teatro Politeama Garibaldi, Iglesia de la Catena, Palacio Chiaramonte (o Steri), Jardines de Garibaldi, Palacio de la Zisa, Monreale (Iglesia de San Martino, Catedral de Monreale, el Claustro), Segesta, Erice, Seliunte.

Para nosotros …. nórdicos el mejor mes para visitar Palermo es Enero. Podemos vivir una primavera temprana, mientras que para los habitantes de Palermo (palermitani), es la mitad del invierno. De hecho es asombroso verlos a todos con bufandas y gorros de lana.

Comenzamos la visita de la ciudad de Palermo en la Plaza Vigliena, comúnmente conocida con el nombre de “Quattro Canti”. Cerca de allí la bonita iglesia barroca de San Giuseppe dei Teatini. Salimos de la iglesia y atravesamos la calle Maqueda, nos encontramos en la bella Plaza Pretoria donde destaca la homónima fuente.

No muy lejos la hermosa Iglesia de Santa Maria dell’Ammiraglio, más conocida como la “Martorana” con su elegante campanario; su interior está decorado con espléndidos mosaicos.

Al lado la Iglesia de San Cataldo que sobresale con sus tres cúpulas rojas; en el interior se puede admirar el piso de mosaicos original.

La Gran Plaza frente a la Catedral la hace más majestuosa y la puerta, que da a ésta es muy pintoresca por su forma. El interior está enriquecido por  las tumbas imperiales y reales.

Son fantásticos los jardines de la Villa Bonanno,  frente al Palacio Normando. El Palacio es de origen árabe y está prohibido fotografiar sus habitaciones. Hubiera sido muy interesante para poder documentar las preciosas habitaciones árabes.

La Capilla Palatina, es considerada el monumento más espléndido del período normando. El suelo es de mosaicos y los preciados mármoles decoran las paredes, mientras que el techo es de estilo árabe. Por ser enero, en el interior de la Capilla había un magnífico pesebre de cristal de murano, denominado “Pesebre Encantado”.

Cerca de allí visitamos la hermosa ex Iglesia de San Giovanni degli Eremiti  (San Juan de los Ermitaños) con un claustro encantador y un bonito jardín.  El techo está coronado por cinco cúpulas rojas.

Volviendo al centro de la ciudad recorremos las calles ocupadas por el Mercado Ballaró.

Este mercado ha reemplazado al clásico Mercado Vucciria.

El “Monte de la Pietá” (Monte de la Misericordia), también conocido como Seralcadio, es un distrito histórico de Palermo. Hoy en día es conocido como Il Capo, tomando el nombre del histórico mercado.

Después nos encontramos con el Teatro Massimo.  Es una de las más famosas óperas de Italia.

No muy lejos está la Plaza Castelnuovo, donde predomina el Teatro Politeama Garibaldi, coronado por un imponente carro de bronce.

Bajamos hasta el mar para admirar la hermosa Iglesia de la Catena (Cadena). El nombre de la Iglesia deriva de la cadena que se utilizaba para cerrar el viejo portal.

El Palacio Chiaramonte (o Steri) es uno de  los más bellos ejemplos de palacio medieval siciliano del que dejo algunas imágenes de su interior.

Cabe destacar, que se encuentra expuesto en una sala del palacio, el famoso cuadro de Renato Guttuso: Vucciria.

También quiero mostrar imágenes, del jardín de enfrente “ Jardín Garibaldi”, de la  increíble  magnolia centenaria.

A poca distancia del centro de la ciudad se encuentra la Zisa, un antiguo Palacio de estilo musulmán, construido por los reyes normandos.  Está adornado con bellos nichos con una fuente en el centro ricamente decorada.

Despertó nuestra curiosidad el nombre dado a las tiendas que venden comida para llevar.

Le saqué fotos a los carteles de las tiendas y los propongo a quienes me leen.

Si bien nos habían advertido sobre la manera indisciplinada de aparcar, quedamos literalmente boquiabiertos  al ver todos los autos aparcados de cualquier modo y en cualquier lugar.

Por otra parte, durante el largo paseo por la ciudad, quedé intrigado por varias cosas curiosas.

Las fotografíe y las expongo en esta galería de fotos.

Monreale está dominada por la Iglesia de San Martín y donde se encuentra la más grande mayólica del mundo.

La Catedral de Monreale es conocida por su interior enriquecido con mosaicos muy hermosos mientras que en la nave central un Cristo Pantocrátor domina la escena.

Al costado de la Catedral se encuentra el claustro con una hermosa fuente y varias columnas pequeñas, todas diferentes, decoradas con masiocs y ricos capitolios.

 

Desde el mirador disfrutamos de una magnífica vista de la subyacente Conca d’oro de Palermo.

 

Aprovechamos los magníficos días de sol para visitar los sitios más representativos que podían ser visitados en un día: Segesta, Erice, Selinunte.

El solitario sitio arqueológico de Segesta es impresionante por las hermosas vistas a la campiña.

El Templo en óptimo estado de conservación, se eleva elegantemente sobre una pequeña colina.  Dependiendo de la posición de la luz del sol, el templo cambia de color: pasa de un rosa pálido a un rojo intenso.

En lo alto, en el monte Barbaro, hay un teatro del siglo II AC. No está bien conservado, pero son hermosas las vistas desde allí del Golfo de Castellammare.

El Monte Erice, con sus 750 metros de altura, domina todas las zonas subyacentes ofreciendo magníficas vistas de Trapani, de las Islas Egadi y del bellísimo mar.

La ciudad tiene mucho encanto al igual que sus monumentos medievales.

El sitio arqueológico de Selinunte es una de los más importantes de Sicília. Son las ruinas de una ciudad griega del siglo VI AC. Se pueden visitar los Templos orientales y la acrópolis.

Entre los diversos templos, tres son los que visitamos: uno de ellos gigantesco (más grande que un campo de fútbol), el segundo es más pequeño y está mal conservado, mientras que el tercero es muy bonito (de estilo dórico).

Nuestra primavera anticipada llego a su fin.

Regresamos a Venezia para reencontrarnos con nuestro frio, nuestra humedad y nuestra niebla “caligo”.