05/2008 - Namibia, 1^ parte, Regiones del Norte

Viaje de 11 días a Namibia (primera parte) visitando Windhoek, Okahandaja, Waterberg Plateau, Grootfontein, Meteorito Hoba, Parque Nacional de  Etosha, Halali, Outjo, Kamanjab, Kaokoveld, Cascadas Epupa, Pueblo Himba, Opuwo, Damaralang, Etendeka, Fuerte Sesfontein, Bosque Petrificado, Tubos del Órgano, Montaña Quemada, Arte Rupestre de Twyfelfontein, Región del Namib, Valle de las Pirámides.

 

Organizamos nuestro viaje de tres semanas por Namibia con mucho cuidado para poder visitar las localidades más importantes del país.

Después de un exhaustivo análisis de las ofertas recibidas de las agencias de viaje de Namibia, contactadas por internet, aceptamos la oferta de la Sunrise tours & Safaris (  http://www.africa-adventure.org.za/s/sunrise/)

No podríamos haber elegido mejor.

La señora Geltrude nos organizó un extraordinario viaje seleccionando los mejores hoteles y/o campings, logrando que la relación calidad/precio resultara superior a nuestras expectativas.

Después de esta introducción tengo que decir que en nuestro último día en Namibia, cuando estábamos listos para tomar el vuelo de regreso a Italia, nos dimos cuenta que todo el equipaje de mano de nuestro grupo había sido robado, incluyendo la mayor parte del material fotográfico.

Pude describir este viaje utilizando el limitado material fotográfico reunido entre todos los integrantes de grupo.

Para expresar mi gratitud, dedico a mis amigos las dos fotos de esta galería: la primera del grupo, la segunda con las banderas de Namibia, de Italia y de Venecia.

Agradezco particularmente a Cecilia y Giuseppe, que tuvieron el mérito de no haberse dejado robar el material fotográfico, pero también a Daniela, Lorena, Alberto y Lele que algo pudieron rescatar. En lo que a mí respecta, me declaro totalmente culpable.

Comenzamos nuestro viaje por Namibia visitando la capital Windhoek .

Visitamos la calle peatonal Post St Mall con sus meteoritos de Gibeon, la Iglesia luterana Christuskirche, el Parlamento (Tintenpalast), el monumento al cacique Herero Hosea Kutako, finalizamos con un recorrido por los varios puestos ambulantes que ofrecen artesanías.

Luego visitamos Penduka (cuya traducción literal es: Despierten!!). Es un proyecto sin fines de lucro que tiene como objetivo el desarrollo de los productos artesanales (bordados, objetos tallados, tejidos).

Al día siguiente abandonamos la capital para ir a Waterberg Plateau, en la región de Okahandaja.

A lo largo del camino nos detuvimos en la pequeña ciudad de Okahandaja (traducción: ciudad de las flores) que cuenta con un interesante mercado artesanal y donde pudimos admirar enormes montículos de termitas con vistas al Waterberg.

Llegamos al Waterberg Resort en cuya entrada había un bonito ejemplar de León de Peluche.

Mientras nos preparábamos para comenzar el tour por el Plateau nos cruzamos a la primera mujer Herero, vestida con la vestimenta típica.

Fue el primer safari que realizamos y la emoción era tangible. Recuerdo, sobre todo, las magníficas jirafas.

También recuerdo la vuelta con la puesta de sol, cubiertos con mantas para amortiguar el gran frío.

Salimos a primera hora de la mañana con destino al Parque Nacional Etosha.

A lo largo del camino, cerca de la ciudad de Grootfontein, nos detuvimos para ver al Meteorito Hoba, el más grande del mundo, con sus 45 toneladas de peso, con una antigüedad de 80.000 años.

Llegamos a nuestro Hotel, situado en el interior del parque. Era un alojamiento muy bien equipado.

Por la tarde realizamos una de las primeras de una serie de excursiones en el corazón del parque con la esperanza de ver algún animal. No fuimos muy afortunados ya que vimos: las típicas cebras, las típicas jirafas, los típicos gnus.

Al día siguiente nos despertamos al alba para intentar ver animales más importantes. No tuvimos suerte.

Esa misma mañana nos trasladamos a Halali que se encuentra en la parte más interna del parque.

Durante el trayecto vimos otros animales, aunque no fueron importantes.

Llegamos al Hotel Halali Double Rooms y, por la tarde, realizamos la ya habitual salida por la sabana. Esta vez con más suerte que en las precedentes excursiones.

A la mañana siguiente no pensábamos que fuera posible ver algo más emocionante que lo visto en la tarde anterior. Sin embargo nos cruzamos con una familia entera de leones, cachorros incluidos.

Fue sin dudas nuestro día de suerte.

También en la excursión de la tarde vimos animales importantes y un magnífico atardecer.

Poco antes de partir, tuvimos un encuentro con una araña que no tenía en absoluto un aspecto tranquilizador.

A lo largo del camino, a lo lejos, vimos una gran nube de polvo cerca de la carretera. Descubrimos que era un avestruz que se estaba limpiando… con la tierra de la sabana.

Salimos del Parque cerca del Campo Okaukuejo. Después llegamos a la localidad de Outjo donde compramos provisiones antes de dirigirnos al norte.

Entramos en la región norte de Damaralang para ir al Lodge Otjitotongwe, cerca de la localidad de Kamanjab, donde pasamos la noche.  El Lodge era un poco espartano, no así el almuerzo.

Nos ofrecieron un único plato representado por un excelente pastel de oryx.

Los propietarios del Lodge convivían con dos chitas (guepardos) domesticadas y, en su finca de más de 40 hectáreas, se encargaban de otros guepardos que precisaban de asistencia (algunos ciegos, algunos sin patas). Fuimos a darles la única comida diaria a bordo de un vehículo alto que nos protegía de posibles peligros.

Nos levantamos a las 4 de la mañana para salir una hora después con destino al extremo norte de Namibia. Hicimos una parada para repostar gasolina y para desayunar, además de parar en la “barrera veterinaria” (los animales del norte no pueden entrar al sur).

Llegamos a Opuwo, la última localidad antes de llegar a la frontera con Angola, donde tuvimos el primer contacto con el pueblo Himba.

Cruzamos la región del Kaokoveld, continuamos el viaje hacia las cascadas Epupa, en el río Kunene.

Recorrimos un camino con muchos baches, el paisaje, al comienzo de color verde, se vuelve rocoso y arenoso. Nos encontramos con varios habitantes y diversos animales, además de un enorme árbol baobab.

Temprano por la tarde llegamos a las Cascadas Epupa donde nos alojamos en el camping Omargunga, frecuentado por coloridos lagartos. Tuvimos suerte de ver la cascada de Epupa con mucho caudal de agua, por ende fue espectacular.

Cerca del camping fuimos a visitar un pueblo Himba.

Los Himba son famosos porque se frotan el cuerpo con ocre rojo y las mujeres, que tienen una figura muy agraciada, solo visten una falda.

Otro madrugón para volver a cruzar la parte norte de la región del Kaokoveld recorriendo el camino lleno de baches que nos lleva nuevamente al área de Opuwo. Nos alojamos en el Lodge Opuwo Country, situado en la cima de una colina con magníficas vistas panorámicas. Por la tarde visitamos un segundo poblado Himba.

Madrugamos una vez más (5:40 am) para recorrer el lago camino que nos llevará a la semidesértica región de Damaralang, pero una óptima área de vida silvestre aunque se encuentra fuera de los parques nacionales.

Nos detuvimos y conocimos a una anciana Himba que encontramos a lo largo del camino.

Hicimos una parada en el antiguo fuerte alemán de Sesfontein. Almorzamos cerca de un camping abandonado para dirigirnos luego a un solitario pero bonito Lodge donde tomamos un café y descansamos un poco del viaje agotador por el gran calor.

Entramos en la reserva natural recorriendo los senderos que cruzan la sabana.

El paisaje es hermoso y estaba muy bien equipado el camping Etendeka Mountain.

A lo largo del día pudimos conocer la sabana gracias a un paseo matutino que nos permitió ver plantas, insectos y minerales además de disfrutar del paisaje impresionante en un ambiente para nosotros atípico.

Por la tarde hicimos otra excursión en 4×4, lo que nos permitió tener encuentros cercanos con jirafas, cebras y elefantes. Fue muy interesante!!!

Tuvimos un día muy intenso, no sólo por la distancia recorrida, sino que también, y sobre todo, por las múltiples visitas que realizamos. Sobre todo recuerdo a los niños que nos cruzamos, luego el Bosque Petrificado, los Tubos del Órgano (extrañas columnas de dolerita) la montaña quemada, formada por restos volcánicos.

Las pinturas rupestres de Twyfelfontain, que datan de más de 6.000 años atrás, fueron muy interesantes de ver por el óptimo estado de conservación.

Por la tarde, a lo largo del camino, encontramos algunas mujeres Herero vestidas con sus trajes típicos. Venden sobre todo muñecas. Finalmente, cruzamos la región árida del desierto de Namib vimos, en el horizonte, el Valle de las Pirámides. Antes de llegar al mar, por el choque entre el calor del desierto y la humedad del océano, entramos en un área de niebla densa.

La humedad es tal que es preciso utilizar los limpiaparabrisas del coche.

Llegamos muy cansados ​​a Swakopmund.