04/2009 - Nueva Zelanda Norte

Viaje a Nueva Zelanda, parte Norte, de 13 días visitando, Rotorua, Whakarevarewa, Parque Natural Rainbow Springs, Termas de Waiotapu, Géiser Lady Knox, Valle Volcánico Waimangu, Tikitere (Puerta del Infierno), Geyser Orakei Korako, Parque Nacional de Tongariro, Taupo, Cuevas Waitomo, Cuevas Aranui, Cuevas Glowworm, Katikati, Península de Coromandel, Playa Otama, Bahía Opito, Ferrocarril Driving Creek, , Cathedral Grove, Playa Hot Water, Trounson Kauri Park, Waipoua Kauri Forest, Tane Mahuta, Kaitaia, Playa de las Noventa Millas, Cabo Reinga, Antiguo Reino Kauri, Kerikeri, Waitangi, Russel, Bahía de las Islas, Kawakawa, Whangarei, Isla Goat, Auckland, Devenport.

Cuando llegamos a Auckland nos trasladamos inmediatamente a Rotorua, el mejor sitio para conocer al pueblo Maori, y visitar las múltiples áreas volcánicas y termales. Rotorua tiene vistas al lago de igual nombre, tiene hermosos jardines con césped y las típicas rosas inglesas, rodeada por un gran edificio de estilo Tudor, originalmente eran unas termas, ahora es un Museo.

Un poco más al norte se encuentra el antiguo poblado Maori de Ohinemutu donde visitamos la iglesia anglicana de St. Faith’s y la casa Maori Tamatekaupa.

Te Puia es la reconstrucción de un poblado Maori con talleres artesanales donde trabajan talladores cualificados. Al lado la más famosa reserva termal de Rotorua que tiene un nombre casi imposible: Whakarewarewa, abreviada en Whaka. Un par de géiseres, una cuenca de sílice (Brainpot) y …. todo que humea y con burbujas.

Visitamos el Rainbow Springs Nature Park, en el cual pudimos ver varios animales peculiares.  La atracción principal es el Kiwi, un pájaro nocturno que puede ser visto (y fotografiado) sólo con una tenue luz roja.

Finalizamos este primer día intenso en Rotorua cenando en el pueblo Maori de Tamaki, reconstruido en medio del bosque. Reconstruida para los turistas, pero bien hecha.

Esta zona termal es famosa por ser la más colorida con su “Champagne Pool” (Piscina de Champán) y “The Artist’s Palette” (La Paleta del Artista).

Forma parte de esta área termal el Géiser llamado Lady Knox, descrito como el géiser que lanza agua a 21 metros de altura cada día a las 10.15. Es un gran engaño! …

Hay un encargado que mete en el hueco del géiser (tal como se documenta en las fotos) algo que desencadena la descarga del chorro de agua.

El valle volcánico de Waimangu es considerado “joven” por haberse formado en 1886 durante la erupción del Monte Tarawera. Recorrimos un sendero que costea al humeante lago Frying Pan para encontrar luego la Cathral Rocks y llegar al lago Rotomahana con mucho vapor y escarpadas orillas de colores.

La Hell’s Gate (Puerta del Infierno), Tikitere en Maori, tiene un aire fantasmagórico con remolinos de lodo hirviendo, de los más grandes de toda Nueva Zelanda.

El Géiser Orakei Korako, fue la última, no menos importante, área termal que visitamos en la zona de Rotorua.

Disfrutamos de hermosas y coloridas vistas, especialmente desde lo alto de la Emerald Terrace (Terraza Esmeralda).

Dejamos atrás la zona volcánica de Rotorua y nos dirigimos al Parque Nacional de Tongariro.  A lo largo del camino, primero nos encontramos con las espectaculares cascadas Huka, llamadas “Hukanui” por los Maori, es decir “gran columna de espuma”.

Luego nos detuvimos en Taupo, un bello pueblo a las orillas del homónimo lago, el más grande de Nueva Zelanda. En sus aguas se reflejan las cimas volcánicas del Monte Tongariro, del Monte Ngauruhoe y del Monte Ruapehu.

Por la noche llegamos a la zona del Parque Nacional de Togariro. Nos detuvimos allí también al día siguiente, para permitir a nuestros amigos alpinistas del grupo hacer una excursión hasta la cima del Monte Tongariro que, junto con el monte Ruhaphu y el monte Ngauruhoe, son los tres volcanes que siguen activos dentro del Parque.

He querido documentar las instrucciones en caso de erupción volcánica colgadas dentro de nuestra habitación de hotel y la estación de esquí de Togariro donde había una reunión de autos de época.

Dimos comienzo a un día muy intenso. Con destino a la Península de Coromandel, pasando Auckland, que sobrepasaremos por la autopista.

La primera parada fue en la zona de las Cuevas de Waitomo para visitar, primero, La Cueva Aranui. Era muy grande, bien iluminada, con numerosas y muy finas estalactitas de varios colores (blancas, rosas, marrones). Luego visitamos la Cueva Glowworm donde está estrictamente prohibido sacar fotos para no molestar a los Glow Worm, pequeñas criaturas que tienen filamentos que brillan como las luciérnagas.

Gracias al poco tráfico que encontramos en el área de Auckland pudimos desviarnos y visitar el pueblo de Katikati, notorio por sus murales.

Dedicamos todo el día a la visita de la Península de Coromandel.

Comenzamos con una excursión a bordo de un trenecito que sube por la ladera de una colina, con una densa vegetación, que nos permitió disfrutar de fantásticas vistas.

Proseguimos y nos encontramos con más paisajes, siempre hermosos, de bahías y playas espectaculares como la Playa Otama y la Bahía Opito.

Por la tarde dimos un paseo, disfrutando del paisaje, siguiendo un sendero que nos llevó hasta el mar donde había un arco de piedra caliza de gigantescas dimensiones: Cathedral Cove.

También nos detuvimos en la playa Hot Water, una playa larga y ancha, paraíso de los surfistas, conocida por la presencia de agua en ebullición, justo debajo de la arena a orillas del mar.

Fue un día muy ocupado (13 horas) ya sea por los kilómetros que recorrimos como por las visitas realizadas.

La primera parada la hicimos en el Museo de árboles Kauri (ver debajo) donde, además de la reconstrucción de un antiguo aserradero (en actividad), vimos varios muebles en exposición, esculturas y cuadros además de la resina, que asemeja al ámbar, después de ser procesada y pulida, es considerada una joya.

Continuamos con nuestro viaje para visitar el bosque Trounson Kauri Park. Pudimos ver a los enormes Kauri (de hasta 60 metros de altura) que tienen una longevidad extraordinaria (hasta dos mil años).

Después entramos en el bosque Waipoua Kauri para ir a ver al Tane Mahuta nombre Maorí que significa “Dios del Bosque”. Es el Kauri más grande de Nueva Zelanda.

En la última parte del recorrido vimos paisajes espectaculares, que estaban más bellos aún gracias a la luz del atardecer.

En el puerto de Hokianga tomamos el último Ferry. Llegamos a Kaitaia a las 21:00 horas.

El día siguiente fuimos a la punta del extremo norte de Nueva Zelanda.

Para llegar allí recorrimos la playa llamada Ninety Mile Beach (La playa de las 90 millas), aunque en realidad mide 96 kilómetros, es decir 60 millas.

Como estaba prohibido circular por la playa con vehículos no autorizados, contratamos la excursión con la Far North Outback Adventures.

Nuestro guía (y propietario de la empresa) es un empleado bancario retirado (nosotros cinco también somos empleados bancarios retirados).

A media mañana nos ofreció té con torta casera, luego unos pescadores amigos suyos  le dieron pescado recién capturado, los limpió (para servirlos en la cena) y, una vez que habíamos recorrido la “Ninety” Mile nos preparó un picnic y nos dio de probar un buen vino en vasos de cristal.

El Cabo Reina está adornado por un solitario faro blanco.

De regreso a Kaitaia nos detuvimos en la galería de arte “Ancient Kauri Kingdom”.

Pudimos ver registros de los Kauri de más de cincuenta mil años de antigüedad, además de objetos artesanales de valor.

Recorrimos la ruta hacia el sur costeando el Océano Pacífico.

Vimos hermosas bahías (Tauranga y Matauri) para llegar a Kerikeri, pueblo que ofrece bonitas vistas a lo largo del homónimo río (con cascada).

A lo largo del camino, antes de llegar a Waitangi, nos detuvimos para visitar las cascadas Hararu.

En Waitangi, conocida porque en 1940 fue la sede donde se firmó el tratado entre los Maorí y el gobierno de la Reina Victoria, vimos la canoa de guerra (Maori War Canoe), la casa de las asambleas (Whare Runanga) y el espectáculo de danza maorí He Toho.

Dormimos en Russel, una bonita ciudad situada enfrente de las tranquilas aguas de la Bahía de Kororareka.

Al día siguiente nos embarcamos para el crucero por la Bay of Islands.

Eran hermosos los paisajes que nos ofrecían las islas de la Bahía y fue emocionante ver a tantos jóvenes presentes en el barco darse un baño con los delfines.

En la ruta de regreso nos detuvimos en Cabo Brett para ver la roca perforada llamada “Hole in the Rock”.

Partimos temprano por la mañana con destino Auckland.

Primero paramos en Kawakawa, pequeña ciudad conocida por los baños públicos más famosos de Nueva Zelanda. Son obra del artista Friedensreich Hundertwasser, que los caracterizó utilizando mosaicos de cerámica y botellas de colores.

A continuación encontramos las cascadas Whangarei, antes de la homónima agradable ciudad con un bonito puerto turístico.

Mientras nos acercábamos a la Isla Goat vimos a los magníficos cormoranes.

Por desgracia, el mar estaba muy movido y nos impidió realizar la excursión en el barco con el suelo transparente para ver el fondo del mar rico en peces y esponjas de colores.

Me gustaría presentarles a Auckland con la foto del cono volcánico del Monte Edén. Es el más alto, con sus aproximadamente 200 metros, de los 48 volcanes de la zona.

Está en frente de la ciudad y ofrece (cuando hay visibilidad, no la había aquel día) una óptima vista de la Bahía y de la ciudad.

Esta foto panorámica, tomada desde el punto de vista de la Sky Tower, muestra, en primer plano, el puerto y el centro de la ciudad. A la izquierda el Harbour Bridge y en el fondo, al centro, la ciudad de Devenport.

Desde este simbólico edificio, el Ferry Building, zarpan los ferris de cercanías.

A la izquierda está el Museo Marítimo, además de una inmensa área de agua (Viaduct Harbour) con varios muelles a los cuales están amarradas embarcaciones privadas de todos los tamaños.  En tierra están los condominios especialmente creados para los propietarios de los barcos.

El Harbour Bridge, inaugurado en 1959, además de permitir la descarga de adrenalina por el “puenting”, sirve de unión para dos áreas de Auckland y llegar por vías rápidas al norte del país.

Devenport es una ciudad con hermosas casas victorianas, varios locales típicos que atraen a los turistas.

Finalizamos la visita de Auckland en el Museo de la Ciudad. Posee una amplia colección de artículos de la cultura maorí y una sección dedicada a los animales del pasado.

Es interesante el acuario con numerosas especies de peces y un enorme (más de dos metros) calamar de las profundidades.

Antes de dar por finalizado este largo viaje, una curiosidad.

A lo largo de nuestro viaje nos cruzamos con varios autobuses curiosamente pintados. Dejo las fotos a disposición de quién me lee.

Le doy las gracias a ese otoño neozelandés: las temidas variaciones repentinas del clima nos afectaron mínimamente, dándonos la posibilidad de disfrutar de lleno de las maravillas naturales de este estupendo país.

Los invito a continuar el viaje conmigo a Nueva Zelanda del Sur.

Las fotos del viaje se pueden ver in slideshow con musica en el siguiente enlace: www.viaggiaresempre.it – Nuova Zelanda del Nord